Para gestorías17 de agosto de 2026

Doce clientes, un solo acceso

Cómo se lleva una cartera entera desde Factuza: elegir con qué cliente se trabaja, revisarlo sin poder emitirle nada por error, sacar sus borradores de impuestos y darlos de alta pegando la lista. Todas las pantallas son capturas de la aplicación real.

Un despacho que lleva doce clientes tiene doce obligados tributarios distintos, cada uno con su NIF, su numeración y su cadena de facturas. La pregunta práctica no es si el programa sabe facturar: es cuántos clics hay entre un cliente y el siguiente, y qué pasa el día que alguien se equivoca de uno.

La cartera

Todos los clientes en una pantalla, con el cupo del paquete a la vista. Cada fila lleva sus acciones, y el cliente con el que se está trabajando queda marcado.

Pantalla «Mi cartera» con tres clientes, su NIF y los botones de ver borradores, datos fiscales, consultar y trabajar con este.
El cupo — «3 de 10» — se ve antes de intentar dar de alta a nadie.

Consultar sin poder tocar

Esta es la parte que más nos ha costado decidir. Cuando se entra a revisar un cliente —mirar cómo va el trimestre, descargar un borrador— no se viene a emitirle nada. Y con doce nombres parecidos en un desplegable, emitir en el que no es se hace en un despiste.

Eso no se deshace. Una factura emitida entra en la cadena de huellas de ese NIF y solo se puede rectificar, nunca borrar. Así que hay un modo de consulta: se ve todo, se descarga todo, y no se puede escribir nada.

El panel de un cliente en modo consulta: una banda ámbar avisa, y los botones de emitir factura y subir un gasto están apagados.
En modo consulta, «Emitir factura» se apaga. El resto de la navegación sigue viva: consultar es mirar, no quedarse encerrado.

El freno no está en los botones. Está en el único sitio por el que pasan todas las llamadas al servidor, así que una pantalla nueva no puede olvidarse de él.

Los impuestos de un cliente, en dos clics

Desde la propia cartera se abre el trimestre de cualquiera de ellos, ya en modo lectura.

Pantalla de impuestos de un cliente de la cartera, con el selector de modelo y periodo, abierta en modo consulta.
Los borradores se descargan igual: son lectura, y el freno solo para lo que escribe.

Conviene decirlo claro, porque en esto hay mucho humo: hoy se calculan con datos reales el 303 y el 130. El 390, el 347, el 202, el 349, el 115 y el 111 están en el producto y te dicen que todavía no calculan. Preferimos que se lea escrito a que se descubra un 20 de enero.

Dar de alta la cartera: pegar y listo

Nadie va a teclear veinte clientes en un formulario de dos campos cuando los tiene en una hoja de cálculo. Se pegan.

Ventana de importar: un cuadro de texto con la lista pegada y, debajo, una tabla que dice para cada línea si se dará de alta, si el NIF no es válido, si está repetida o si ya está en la cartera.
Antes de crear nada, dice línea por línea qué va a pasar.

Admite punto y coma, coma y tabulador —lo que salga de Excel— y se come sola la cabecera. Comprueba la letra de control de cada NIF, detecta los repetidos dentro de la propia lista y los que ya están en la cartera. Y cuenta el cupo: si se pegan veinte y quedan cuatro huecos, lo dice antes de empezar.

Y el soporte, donde se puede seguir

Sección «Mis consultas» dentro del área de clientes, con la lista de tickets, su referencia, su estado y la última novedad.
Cada consulta con su referencia y en qué punto está.

Lo que todavía no hace

Por el mismo motivo por el que arriba decimos qué modelos calculan y cuáles no:

Factuza sale el 1 de septiembre de 2026. El plan Gestoría va por paquetes de 5, 10, 15 o 20 clientes de cartera.

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