Factura electrónica7 de octubre de 2026

VeriFactu y la factura electrónica, juntas en 2028: dos años para hacerlo una sola vez

Hasta la semana pasada eran dos cambios en dos fechas distintas. Ahora son uno: la factura electrónica entre empresas ya tiene fecha, y VeriFactu se mueve para coincidir con ella. Quien lo lea como «otro aplazamiento» va a llegar con prisas. Quien lo lea como dos años de margen va a llegar con todo rodado.

Lo corto

Si eres autónomo o pyme, en octubre de 2028 te tocan dos cosas a la vez: emitir con un programa que cumpla VeriFactu y mandar a tus clientes empresa facturas electrónicas de verdad, no un PDF por correo. Si tu empresa factura más de 8 millones, la factura electrónica te llega un año antes, en octubre de 2027.

Es la mejor noticia que podía dar el calendario: un solo cambio en vez de dos, y dos años para hacerlo con calma.

Qué ha pasado

El 5 de octubre de 2026 salió en el BOE la Orden HAC/1028/2026, que regula la solución pública de facturación electrónica de la Agencia Tributaria. Entró en vigor al día siguiente, y con ella empezaron a correr los plazos del Real Decreto 238/2026, el reglamento de la factura electrónica obligatoria entre empresas.

Ese mismo día, Hacienda anunció que lleva las obligaciones de VeriFactu a octubre de 2028, para hacerlas coincidir con la factura electrónica de quien no pasa de 8 millones. Lo dice así: la idea es la «máxima convergencia posible» entre los dos sistemas.

Oct 2027
Factura electrónica obligatoria para quien facturó más de 8 millones el año anterior. El primer año, cada factura va acompañada de un PDF para que la lea cualquiera.
Oct 2028
Factura electrónica para todos los demás empresarios y profesionales, y VeriFactu para todos.
Oct 2029
Los autónomos y las comunidades de bienes empiezan a comunicar el estado de pago de las facturas que reciben.

Qué es, exactamente, la factura electrónica entre empresas

No es un PDF. Un PDF es una foto de una factura: se lee, pero una máquina no lo entiende. La factura electrónica es un fichero estructurado —en formato UBL, el de la norma europea— que el programa de tu cliente puede leer solo, sin que nadie teclee nada.

Lo que pide la norma, en cuatro puntos:

Por qué es una oportunidad

Un solo cambio, no dos. Con las fechas de antes, primero había que adaptarse a VeriFactu y, un año después, volver a cambiar para la factura electrónica. Ahora se hace una vez: el mismo programa, la misma puesta en marcha y la misma formación para quien factura.

Cobrar antes. Hoy, si un cliente te paga a 120 días, eso queda entre tú y él. Con la factura electrónica, la fecha de pago queda registrada y el retraso se ve. Es justo para lo que se aprobó la ley Crea y Crece: para que las empresas grandes dejen de financiarse con los proveedores pequeños.

Dejar de teclear facturas de proveedores. Si las facturas que te llegan son ficheros estructurados, los gastos entran solos en tu programa, con su base, su IVA y su retención. Se acabó copiar importes de un PDF.

Tiempo para hacerlo bien. Dos años dan para cambiar de programa a mitad de un trimestre tranquilo, no la semana de la fecha. Y para que los errores salgan cuando todavía no cuestan nada.

Qué conviene dejar hecho ya

Qué hace Factuza

Hoy, cada factura que emites en Factuza nace con su huella encadenada, su QR y su envío a la Agencia Tributaria, como pide VeriFactu. Para la Administración ya descargas la factura en Facturae, lista para FACe.

La factura electrónica entre empresas estará lista antes de tu fecha: en formato UBL, conectada con la solución pública de la Agencia Tributaria y con el estado de cada factura —aceptada, rechazada, pagada— a la vista. Sin cambiar de programa por el camino: lo que emites hoy en Factuza es lo que emitirás en 2028.

Resumiendo

Si quieres llegar a octubre de 2028 con todo rodado, empieza hoy a facturar con VeriFactu en Factuza. Y si tienes dudas sobre tu caso —tus clientes, tu gestoría, tus fechas— escríbenos y lo vemos.

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